Es la pregunta que todo el mundo hace por teléfono y que casi nadie contesta por escrito. Se responde con un «depende» y una invitación a pasarse por la tienda, y la novia se queda igual que estaba: sin saber si su presupuesto es realista, si le están tomando el pelo, o si debería estar buscando en otro sitio.
Vamos a contestarla con números. Los de nuestra propia colección, que es lo único que podemos afirmar con certeza, y con la explicación de qué hay detrás de cada franja.
La respuesta corta
En nuestro atelier de Sevilla, los vestidos de novia van de 225 € a 3.990 €, con una mediana de 1.388 €. Repartidos así:
| Franja | Vestidos | Del total |
|---|---|---|
| Menos de 600 € | 15 | 15 % |
| 600 – 900 € | 13 | 13 % |
| 900 – 1.200 € | 17 | 17 % |
| 1.200 – 1.600 € | 26 | 25 % |
| 1.600 – 2.200 € | 20 | 20 % |
| Más de 2.200 € | 11 | 11 % |
Lo más útil de esa tabla no es el rango, es el reparto: la mitad de la colección está entre 900 y 1.600 €. Esa es, en la práctica, la zona donde se casan la mayoría de las novias que pasan por aquí.
Qué encuentras en cada franja
Por debajo de 600 €
Sí existen, y son quince. Suelen ser diseños de líneas limpias, sin cola larga ni corpiño estructurado, en tejidos ligeros y con menos trabajo de encaje. Es el territorio de las bodas civiles, las ceremonias íntimas y las novias que prefieren gastar en otra cosa.
La mayoría son de corte A, que es la silueta que mejor se comporta con poco trabajo de estructura interna. Y hay excepciones llamativas, como la Cenicienta, una princesa a 225 €.
No hay ninguna trampa en esta franja. Lo que hay es menos tela, menos horas y menos complejidad de patrón. Un vestido de 400 € bien elegido para tu cuerpo se ve infinitamente mejor que uno de 1.500 € que no te favorece.
De 600 a 1.200 €
Aquí empieza a aparecer el trabajo. Encajes de más calidad, cierta estructura en el corpiño, colas cortas o medias, botonaduras forradas. Es la franja más equilibrada de todas y donde está buena parte de nuestro Sample Sale.
Eso último merece un apunte, porque es la manera más eficiente de comprar un vestido caro: son modelos que han estado en el atelier para pruebas y salen muy por debajo de su precio original. Hay veintiuno, desde 545 €, con descuentos de hasta el 60 %.
De 1.200 a 2.200 €
El grueso de la colección y donde se concentra casi todo lo que la gente imagina cuando piensa «vestido de novia»: colas largas, tules de seda, encajes aplicados, pedrería, corpiños con sujeción propia.
Es también la franja de la mayoría de nuestras sirenas y princesas, las dos siluetas que más piden estructura y, por tanto, más horas de taller.
Por encima de 2.200 €
Once vestidos. Alta costura: encaje colocado a mano pieza a pieza, bordados, sedas naturales, patrones complejos. El extremo lo marca la Tiffany, una princesa a 3.990 €.
Nadie necesita llegar aquí. Se llega porque te has enamorado de un vestido concreto, que es una razón perfectamente válida.
De qué depende el precio
Cinco cosas, y ninguna es la marca.
El tejido. Es el factor que más pesa. Entre un tul de poliéster y una seda natural hay una diferencia por metro que se multiplica por los metros que lleve el vestido. Por eso una cola larga encarece: no por ser larga, sino por la tela que se lleva.
El encaje y cómo se coloca. Un encaje artesanal aplicado a mano, pieza a pieza, siguiendo las costuras del cuerpo, es trabajo de muchas horas. El mismo encaje cosido a máquina en una tira recta, no. Visualmente la diferencia es enorme y en la etiqueta también.
La estructura interna. Un corpiño con ballenas, forrería y sujeción propia es literalmente un vestido dentro del vestido. Es lo que permite que una palabra de honor se sostenga sin que estés pendiente de ella toda la noche.
El bordado y la pedrería a mano. Se cuentan por horas, no por metros.
Los arreglos. No están en la etiqueta y hay que contarlos. Ver más abajo.
Lo que no cuenta casi nadie: el resto del presupuesto
El vestido no es el gasto completo, y esto es lo que descoloca los presupuestos.
Los arreglos. Casi ningún vestido se lleva tal cual. Meter costadillos, ajustar el largo al tacón definitivo, adaptar el escote. Es normal y hay que preverlo desde el principio, no descubrirlo en la última prueba.
El velo. Los nuestros van de 215 a 450 €. No es obligatorio, pero si lo quieres, entra en la cuenta.
La ropa interior específica. Un corpiño sin costuras, un sujetador adhesivo, unas cinturillas. Suena menor y no lo es tanto.
Los zapatos. Y ojo: los necesitas antes de la última prueba, porque el largo se marca sobre ellos.
El conjunto de la mañana. Los nuestros van de 170 a 255 €. Opcional, pero sale en muchas fotos.
Una regla que funciona: reserva un 20 % por encima del precio del vestido para todo lo demás. Si lo tienes previsto, no duele.
¿Y el vestido a medida?
Es la otra pregunta frecuente y tiene una respuesta honesta: no hay tarifa fija, y desconfía de quien te la dé por teléfono sin haberte visto.
Un diseño a medida se presupuesta a partir del boceto concreto y de los tejidos elegidos, porque esas dos cosas son las que determinan el coste. Lo que sí garantizamos es que el precio se cierra por escrito antes de cortar nada, y que no aparece ninguna cifra nueva a mitad del proceso.
Como referencia mental, las franjas de la colección sirven de orientación: un diseño a medida se mueve en el mismo universo de tejidos y horas de taller que un vestido de colección equivalente. Lo contamos con detalle en cómo funciona el diseño a medida.
Tres consejos para que el presupuesto no te traicione
Di tu presupuesto en la primera cita, y dilo de verdad. No es una prueba de nada. Sirve para que no te probemos cosas fuera de rango, que es la manera más rápida de arruinarte la ilusión: enamorarte de algo que no puedes pagar hace que todo lo demás te parezca poco.
Pruébate una franja por encima y una por debajo. A veces el vestido que te vuelve loca está más barato de lo que creías. Y a veces subir doscientos euros cambia el vestido entero.
No confundas caro con adecuado. El vestido correcto es el que te favorece, aguanta el sitio y la hora de tu boda y te deja moverte. Eso no se compra con dinero, se acierta probando.
Estamos en C/ Monte Carmelo 20, Sevilla, con cita previa. Reserva la tuya, dinos tu presupuesto y la fecha, y preparamos lo que encaje antes de que llegues.